En España siempre se ha pensado que la economía estaba muy bancarizada por el hecho de que la mayoría de los préstamos y lineas de crédito eran otorgadas por los bancos a particulares, pero eso no es así y vamos a demostrar en este articulo como nuestro país no está tan bancarizado como se dice.
En primer lugar vamos a demostrarlo teniendo en cuenta el peso que tiene la actividad bancaria sobre el VAB español y el peso sobre el empleo.
Teniendo en cuenta el peso total del VAB sobre el total de la economía se puede describir como antes de la crisis en el periodo (1995-2007) creció por encima que el de la UE y la Zona Euro, pero tras la crisis se perdió ese peso siendo el español (2,7%), un peso inferior al de la UE y la Zona Euro y países como Francia o Italia, eso si, siendo ligeramente superior al alemán.
En cuanto al empleo, el peso sobre el total del empleo es del (1,1%) para 2017, inferior ligeramente del resto de países anteriormente nombrados, en cuanto a su evolución, con los años se ha reducido ya que partía de niveles del 1,8% sobre el total.
En segundo lugar vamos a analizarlo teniendo en cuenta el peso de la actividad bancaria respecto del PIB, se puede analizar desde dos puntos diferentes, en porcentaje de activos respecto al PIB, donde España está por debajo de la media de la UE y de países como Francia o Alemania. La evolución de esta variable ha sido convergente a la media europea hasta la crisis, después de este momento la variable vuelve a divergir.
En cuanto a la otra variable, préstamos respecto al PIB, España se encuentra durante todo el periodo por encima de la media de la UE y muy superior al resto de países citados, este hecho se da al importante peso que han tenido los créditos a empresas no financieras.
La última forma de demostrar que España no es un país bancarizado es teniendo en cuenta la composición del sistema financiero. En cuanto a este apartado el sector bancario tiene mucho peso respecto del total del sistema financiero, llegando a ser de casi el 70%, un porcentaje superior al de la UE, Alemania o Italia. En porcentaje empleo respecto al sistema financiero también supera al resto de regiones. Una vez llegados a este punto hay que tener en cuenta su evolución, puesto que desde hace años, el peso de ambas variables está reduciéndose dentro del sistema financiero, mientras que fondos de inversión, seguros y otras entidades ganan peso dentro del sector.
En conclusión, aunque la economía española depende mucho de los préstamos bancarios, este no es un hecho para considerar la economía de nuestro país, una economía bancarizada. El efecto de la crisis ha sido muy fuerte para este sector.